Tarot egipcio: qué es y cómo lo leo
El tarot egipcio es un tarot de 78 cartas con las figuras dibujadas a la manera del antiguo Egipto. Fue mi primera baraja, a los quince, en Cali. Hoy lo saco solo al teléfono y solo para las preguntas grandes: irte o quedarte, cambiarlo todo.
Qué es, y qué no
Es un tarot como cualquier otro: veintidós arcanos mayores y cincuenta y seis menores. Lo que cambia es el dibujo. Las figuras van vestidas de egipcios, y muchas ediciones llevan en cada carta números, letras y signos que el Rider no tiene.
Lo que no es: un tarot del antiguo Egipto. La idea de que el tarot venía de Egipto se puso de moda en Francia a finales del siglo XVIII, y de ahí salieron las barajas con ese estilo. Es una forma de dibujar el tarot, no una baraja de los faraones. Quien te diga otra cosa te está vendiendo misterio.
Mi egipcio
Lo compré en 1991 en un puesto de la plaza de Alameda, en Cali, con un librito de instrucciones, y aprendí tirándoselo a los compañeros del colegio. Todavía es el mismo: dos cartas pegadas con celo por detrás y envuelto en un pañuelo de algodón.
En Cali todo el mundo lo reconocía. Cuando llegué a Valencia, no lo reconocía nadie, y en 2005 me compré un Rider. Desde entonces el Rider es para casi todo, y el egipcio, para lo grande.
En qué se diferencia del Rider, cuando lo leo
- El Rider cuenta escenas
- Cada carta, también las menores, es una situación con gente dentro, y se lee casi como una historia. Por eso va tan bien para saber qué siente alguien o qué va a hacer.
- El egipcio es más seco
- Menos escena y más símbolo. Para «¿me escribirá?» se queda corto; para «¿me voy o me quedo?», no.
- Por eso lo guardo
- Si lo sacara para todo, perdería lo que tiene: que cuando sale, es porque la pregunta pesa.
Para qué preguntas lo saco
- Irte o quedarte: una ciudad, un trabajo, una pareja de muchos años.
- Cambiarlo todo: empezar de cero, cerrar una etapa entera.
- Una decisión que no tiene vuelta atrás.
Para lo de cada día —qué siente, si escribirá, qué le frena— el Rider dice más.
Solo al teléfono
Por WhatsApp leo el Rider, también en la consulta gratis. El egipcio, igual que las runas y el péndulo, es del teléfono. Si tu pregunta es de las grandes, pídemelo al llamar.
Precios
- Precio cerrado, al 960 992 822
- Precio cerrado: 15 minutos, 9 €; media hora, 15 €; una hora, 25 €. IVA incluido. Pagas antes de empezar con tarjeta Visa o Mastercard, Bizum, PayPal, Google Pay o Apple Pay.
- Por el 806 008 003, en tu factura
- 0,42 €/min desde fijo y 0,79 €/min desde móvil, IVA incluido. Servicio para mayores de 18 años.
Preguntas
¿Lees el egipcio por WhatsApp?
No. Por WhatsApp leo el Rider, también en la consulta gratis. El tarot egipcio lo guardo para el teléfono y para las preguntas grandes: irte o quedarte, cambiarlo todo, una decisión sin vuelta atrás. Si tu pregunta es de esas, pídemelo al llamar.
¿Es más fiable que el Rider?
No. Es otra manera de mirar, mejor para unas preguntas y peor para otras. El Rider cuenta escenas y va muy bien para saber qué siente alguien o qué va a hacer; el egipcio es más de símbolo, y va mejor para las decisiones de fondo. Ninguna baraja acierta más que otra: depende de para qué la uses.
¿Puedo pedirte que me leas con el egipcio?
Sí, al teléfono. Si la pregunta es de las grandes, lo saco con gusto. Si es de las de cada día, como si te va a escribir, te diré que el Rider te va a contestar mejor, y te leo con el Rider. No es por ahorrarme nada: es que cada baraja tiene su sitio.
¿Tiene algo que ver con el antiguo Egipto?
Solo el dibujo. La idea de que el tarot venía de Egipto se puso de moda en Francia a finales del siglo XVIII, y de ahí salieron las barajas con ese estilo. Es una forma de dibujar el tarot, no una baraja de los faraones, y quien te diga otra cosa te está vendiendo misterio.